Esta escola nos leva para um caminho de autoconhecimento objetivando nossa autorrealização, por direções simples e sintéticas através do Supremo Absoluto ! Rua: Coriolano 169/171 Bairro: Pompéia - São Paulo/SP Cel: 9 9889 0649 ------------------------------- A Suddha Dharma é a fonte das religiões do mundo que nutriram no passado e continuam a nutrir atualmente as sagradas aspirações da humanidade. Ela é a raiz da Luz. (Marinês Peçanha de Figueiredo)
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sábado, 12 de abril de 2014
Sri Yoga Devi en las gradas del lago
Se trata de un óleo sobre tela de 65 x 76 cm., realizado por Elmina Moissan de Georgi, hacia 1937.
Está representada una entidad femenina, adornada de joyas, con una corona de oro macizo.
Su cabeza está circundada por una luminosidad dorada.
En su mano derecha sostiene la vara de poder o Yogadanda y en su mano izquierda tiene un Yapamalao rosario.
Cubre su cuerpo un vestido o túnica blanca que llega hasta sus pies; ciñe su cintura un cordón de oro.
El vestido no tiene mangas, por lo cual exhibe sus brazos desnudos desde los hombros.
De toda su figura emana un halo de luz blanca en forma ovalada.
Está posada en la séptima grada de una escala de piedras que conduce a un lago.
No lejos de ella, a la izquierda del cuadro se ve un primer grupo de hombres santos, dotados de aureolas que indican elevada investidura espiritual, junto a algunos discípulos.
Es una zona de suaves montañas, con frondosos árboles; más hacia atrás, a la derecha del cuadro se ve otro grupo de Maestros rodeados de discípulos, algunas aldeas y templos.
El lago en primer plano muestra tranquilas aguas y varias flores de loto de gran tamaño.
La escena representada ocurre en el lugar más sagrado para los devotos hindúes. Se trata de las aldeas sagradas de Badarivana, en los montes Himalayas, región que es conocida como la morada de los Siddhas o anacoretas, cantada desde hace milenios en las epopeyas místicas como el Mahabharata y tenida en alta reverencia. Esta región se caracteriza por sus gigantescos árboles banianos y sus lagos. (Sanatana Dharma
Dípika, Cap.I Secc.I).
La imagen femenina representa a Sri Yoga Devi, la Energía Cósmica o Brahma Shakti, como declara el propio Narayana del citado texto (SDD., pág. 150):
“Tu eres en verdad la energía de Brahman; Tu verdaderamente eres el actor universal y bajo el nombre de Yoga Devi cumples para Mi esta mi recta y sagrada tarea”.
El cuadro parece representar el momentoprevio a la iniciación Yoga Devi del Avatara o encarnación divina de Mitra Deva. En un folleto publicado en Madras, India en 1923 se relata un suceso ocurrido en los Himalayas el 11 de mayo de 1922 a orillas del lago Amrita Saras situado en Brahma Vana.
Allí se erigió un Mantap o altar para efectuar un Yagna o sacrificio.
La imagen está inspirada en el siguiente pasaje del mencionado folleto de 1923:
“En elPlenilunio de Vaishak, a eso de las 6 PM, Sri Yoga Devi se manifestó, Ella Misma en escena, con una forma tomada para esta ocasión, y se mantuvo en la séptima grada contándolas desde el fondo del
lago”
(Pág. 22 edición española).
En la obra, la tonalidad general está subordinada al efecto de la luminosa aparición de la Diosa Yoga Devi, que destaca en su vestimenta blanca, símbolo de la máxima pureza, y por su albo resplandor.
El paisaje, las figuras y el lago están trabajados con una gran variedad de matices armoniosamente combinados; no se ve demasiados detalles llamativos que distraigan de la escena divina central.
Incluso el agua, en primer plano está más bien sugerida por un suave reflejo del fulgor principal.
Respecto del dibujo, se trata de simples contornos que hacen aparecer a las figuras sólo como bulto sin mayores detalles. El conjunto es de gran armonía y trasmite una placidez digna de la iconografía religiosa oriental. Lo más importante para E.
Moissan es la idea que representa, la aparición mágica de la Diosa, y sin mayores aspavientos se ciñe a una realización convencional.
Si comparamos la obra de E. Moissan con otras llegadas de India, estas últimas parecen más estereotipadas, con cuatro brazos señalando diversos poderes de la Diosa.
Son en general de mayor rigidez, con dibujo bien marcado y llenas de detalles.
(*) Obregón, A. (19--). Yoga Devi en las gradas del lago. Revista Shakti, (N°?).
A casi un mes del plenilunio Suddha más importante del año (Vaishaka Suddha Pournima) y para todos los/as devotos/as que no tuvieron la oportunidad de leerlo, publicamos el análisis histórico y estético del cuadro llamado “Yoga Devi en las gradas de lago”. Originalmente publicado en la Revista Shakti (medio trimestral al servicio de la Yoga Brahma Vidya del Mandalam) y escrito por el Emisario-Instuctor Alejandro Obregón.
terça-feira, 7 de janeiro de 2014
El Avatara Mitra Deva en la hamaca (*)
7 de janeiro de 2014 às 12:56
La pintura analizada esta realizada en la técnica de óleo sobre tela como soporte.
Fue realizada por Elmina Moissan durante 1937.
La obra retrata al niño Mitra Deva, una encarnación divina cuyo nacimiento está fechado el 16 de enero de 1919.
Una encarnación divina es conocida en la literatura esotérica hinduista como un Avatara, que significa etimológicamente el descenso.
En otras palabras es el descenso al denso mundo material de una porción del Poder Supremo, encarnando en un elevadísimo y puro ser que sirve de receptáculo a dicho poder para realizar una tarea específica, siempre en bien de la humanidad. Es la creencia de muchas religiones que esta encarnación o Avatara tiene su particular forma de gestarse, distinto de lo que ocurre con los seres humanos normales; tal enseñanza esotérica está señalada en un tratado conocido como Avatara Rahasya o El Secreto de las Encarnaciones Divinas.
En el caso de Mitra Deva, la Profecía se remonta según las escrituras Suddhas a 1.892, cuando en la Luna Llena de Vaishak (mayo), se ve la necesidad de que ocurra una encarnación, viendo el momento de guiar a la humanidad a un destino mejor en los tiempos que se avecinaban.
(También coincide con la creencia cristiana de la natividad de Jesús, quien nació de una matriz purísima y dotado de poderes sobrenaturales.)
Según la información publicada en India en 1923, se trata de una escena posterior a una ceremonia ocurrida en el Plenilunio de Mayo de 1919.
El niño, de carácter divino, que cuenta entonces sólo con cuatro meses de edad, está acompañado de su madre, pues a la fecha su padre ha fallecido.
Es el día en que se efectuaronen el niño las ceremonias de Karna Vedhana (perforación de las orejas) y de Annaprasana (ritual de alimentación), lo cual es relatado en un folleto conmemorativo cuatro años más tarde: “…y fue mecido hasta dormirse en una hamaca que se balanceaba entre dos enormes árboles” (Pág. 17, edición. española).
En una composición horizontal, se ve un claro en el bosque donde duerme el niño Mitra Deva.
A su cabecera se inclina su madre que está sentada, con un velo que le cubre la cabeza y parece mecer la hamaca.
Contra la profundidad oscura del bosque se destaca una multitud de Siddhas o seres superiores que adoran con sus manos juntas y gran devoción a la encarnación divina. La hamaca está engalanada de flores.
A la distancia se aprecian suaves colinas en un placido atardecer campestre.
El recuerdo a la adoración de los Reyes Magos del cristianismo escercano.
Como en todas las obras de E. Moissan, su coloración es suave, de muchos matices, y rica producción de grises.
Se aprecia cierto formalismo en la ejecución, lo que aumenta la contención y el equilibrio,resultando una producción más bien clásica.
(*) Con motivo del natalicio del Avatara Sri Bhagavan Mitra Deva y para todos los/as devotos/as que no tuvieron la oportunidad de leerlo, publicamos el análisis histórico y estético del cuadro llamado “El avatara Mitra Deva en la hamaca”. Originalmente publicado en el plenilunio de diciembre de 2009 en la Revista Shakti (medio trimestral al servicio de la Yoga Brahma Vidya del Mandalam) y escrito por el Emisario-Instuctor Alejandro Obregón, presentamos nuevamente este trabajo de la pintora Elmira Moisssan en 1937 para conmemorar el natalicio del avatara.
La pintura analizada esta realizada en la técnica de óleo sobre tela como soporte.
Fue realizada por Elmina Moissan durante 1937.
La obra retrata al niño Mitra Deva, una encarnación divina cuyo nacimiento está fechado el 16 de enero de 1919.
Una encarnación divina es conocida en la literatura esotérica hinduista como un Avatara, que significa etimológicamente el descenso.
En otras palabras es el descenso al denso mundo material de una porción del Poder Supremo, encarnando en un elevadísimo y puro ser que sirve de receptáculo a dicho poder para realizar una tarea específica, siempre en bien de la humanidad. Es la creencia de muchas religiones que esta encarnación o Avatara tiene su particular forma de gestarse, distinto de lo que ocurre con los seres humanos normales; tal enseñanza esotérica está señalada en un tratado conocido como Avatara Rahasya o El Secreto de las Encarnaciones Divinas.
En el caso de Mitra Deva, la Profecía se remonta según las escrituras Suddhas a 1.892, cuando en la Luna Llena de Vaishak (mayo), se ve la necesidad de que ocurra una encarnación, viendo el momento de guiar a la humanidad a un destino mejor en los tiempos que se avecinaban.
(También coincide con la creencia cristiana de la natividad de Jesús, quien nació de una matriz purísima y dotado de poderes sobrenaturales.)
Según la información publicada en India en 1923, se trata de una escena posterior a una ceremonia ocurrida en el Plenilunio de Mayo de 1919.
El niño, de carácter divino, que cuenta entonces sólo con cuatro meses de edad, está acompañado de su madre, pues a la fecha su padre ha fallecido.
Es el día en que se efectuaronen el niño las ceremonias de Karna Vedhana (perforación de las orejas) y de Annaprasana (ritual de alimentación), lo cual es relatado en un folleto conmemorativo cuatro años más tarde: “…y fue mecido hasta dormirse en una hamaca que se balanceaba entre dos enormes árboles” (Pág. 17, edición. española).
En una composición horizontal, se ve un claro en el bosque donde duerme el niño Mitra Deva.
A su cabecera se inclina su madre que está sentada, con un velo que le cubre la cabeza y parece mecer la hamaca.
Contra la profundidad oscura del bosque se destaca una multitud de Siddhas o seres superiores que adoran con sus manos juntas y gran devoción a la encarnación divina. La hamaca está engalanada de flores.
A la distancia se aprecian suaves colinas en un placido atardecer campestre.
El recuerdo a la adoración de los Reyes Magos del cristianismo escercano.
Como en todas las obras de E. Moissan, su coloración es suave, de muchos matices, y rica producción de grises.
Se aprecia cierto formalismo en la ejecución, lo que aumenta la contención y el equilibrio,resultando una producción más bien clásica.
(*) Con motivo del natalicio del Avatara Sri Bhagavan Mitra Deva y para todos los/as devotos/as que no tuvieron la oportunidad de leerlo, publicamos el análisis histórico y estético del cuadro llamado “El avatara Mitra Deva en la hamaca”. Originalmente publicado en el plenilunio de diciembre de 2009 en la Revista Shakti (medio trimestral al servicio de la Yoga Brahma Vidya del Mandalam) y escrito por el Emisario-Instuctor Alejandro Obregón, presentamos nuevamente este trabajo de la pintora Elmira Moisssan en 1937 para conmemorar el natalicio del avatara.
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